Una vieja muy revieja, más vieja que San Antón que se echaba las tetas al honbro y le arrastraba el pezón
En mi casa me dicen la chiquitilla donde no alcanzo pongo una silla.
San Antón, como era viejo, tiene barba de conejo y su hermana Catalina tiene barba de gallina.
Anda que se lo he visto a tu hermana y lo tenia pelón de subirse a las higueras y bajase al restregón y dejase los pelillos en el troncón.
Te pensarás que te quiero, porque te pongo la silla, soy capaz de ponele al toro las banderillas.
Huevo por qué no crecistes, y tu perra por qué no me batiste.
Me dijistes que era feo y al espejo me miré mira que no soy tan feo alguna tonta en gañare.